Lugar de ensueño...Fue amor a primera vista...
Habíamos decidido dejar de buscar el sitio porque se nos acaba el tiempo y habíamos decidido iniciar el proceso en noviembre del 25 y casarnos en abril del 26. Habíamos escrito a muchisimos sitios, y ya llevabamos vistos unos cuantos, hasta que nos contestó Miriam la encargada de llevar el servicio de la finca y fuimos a verla, y en ese mismo momento, decidimos que ese iba a ser el sitio, pero no habían fechas disponibles para todo 2026 (sábados y domingos).
Le comentamos a Miriam la situación: el poco tiempo que teníamos y nuestras inquietudes para el gran día, y en todo momento supo escucharnos y dió con la solución: ya que queríamos que fuera en abril, nos ofreció el jueves santo 2 de abril. Fue perfecto porque era un día festivo y los familiares de fuera no tuvieron tanto impedimento laboral.
Con respecto a la finca, ¿qué deciros?, pues se nota que está cuidada con mucho mimo, tiene muchos rincones preciosos con encanto. Es una finca versátil, da igual si llueve o no se puede organizar el evento perfectamente, porque cuenta con 4 espacios (para la ceremonia, cóctel, banquete y discoteca), algo que no todas las fincas disponen, por eso decidimos hacerlo alli, porque pensabamos que al ser abril y semana santa al menos un dia llueve y si era así, teniamos dos espacios techados para hacerlo todo de manera ultra cómoda y bonita.
Tiene una casa con 7 habitaciones para alojarse con familiares cercanos, aunque caben creo que 20. Una de ellas, la nupcial, con mucho encanto, donde pude tener el privilegio de escribir mis votos en la terracita. Además tiene la piscina y parque para niños en la parte trasera de la casa de uso privado que mi sobrinita disfrutó mucho. Y la experiencia de vivir el dia de antes y el dia de despues con tus familiares, eso es ORO.
En cuanto a Miriam, estamos encantados con ella por el trato y seguimiento que nos ha dado en todo momento. Cualquier duda estaba ahí para resolverla. Se nota la profesionalidad y el cariño que le pone a cada evento.
El dia de la boda, estuvo ahí acompañando y viendo que todo estuviera en orden, subió a mi habitación y me ayudo en ciertas cosas que le pedí, y por lo que estamos más agradecidos es porque tomo la iniciativa en algo que fue importante y los invitados agradecieron, pero yo no me enteré hasta el día siguiente!
Me explico: el día de la boda hizo un viento que voló todo lo que habíamos montado la noche de antes, Rocío del catering no pudo poner toda la decación del altar y del rinconcito de bienvenida donde hay un espejo, porque se volaba tooodo, nadie me dijo esto para no ponerme nerviosa.
Cuando sali de la casa para realizar mi entrada, no había viento, pasé por el espejo y no entendía porqué estaba sin nada, pero igual me pareció estar viviendo un momento mágico, porque el sitio persé es precioso y no le hace falta mucho.... cuando subí al altar solo veia que no había lluvia, ni viento y era un día SOLEADO, y cuando digo soleado es soleado, la gente en la ceremonia se quemó, en las fotos parecía que habían ido al caribe, y Miriam fue aquí cuando tomo la iniciativa de poner las sombrillas (que se alquilan aparte) en la zona del cóctel, y MENOS MAL, qui si no imaginaros.
En definitiva, lo he dicho en otras reseñas , el día de tu boda tienes que sentir que los proveedores con los que cuentas, los sientas familia, conectas con ellos, sientas que van a mirar por ti y tu comodidad, porque eso va a marcar la diferencia y que te olvides de todo y puedas disfrutar de tu dia, como tiene que ser, que bastante trabajo hay detrás de un único día, como para que cuando llegue no lo disfrutes, y nosotros ese día contamos con los mejores, tres de ellos suelen trabajar en la finca, dos de ellos nos lo recomendó Miriam y no nos arrepentimos, porque recuerdamos ese día como el mejor de nuetras vidas y lo pudimos disfrutar al máximo, porque estabamos tranquilos, porque ellos se ocupaban de todo y nos iban guiando, solo nos dejamos llevar.
Cuando piensas en tu boda y recuerdas a tus proveedores con cariño, eso lo dice todo.